El primer mensual del mundo Porsche en español

C’était un rendez-vous, con Claude Lelouch

911 2.4T

C’était un rendez-vous*,en Porsche 911 2.4T

el making-of…

(*Era una Cita, Claude Lelouch, 1976)

Claude Lelouch

 

Nos citó “lo más pronto posible, soy muy madrugador”.
Son las 7h30 de la mañana y hace ya 30 minutos que esperamos ansiosos en lo alto de las escalinatas de la basílica del Sagrado Corazón de Montmartre, en París.
Sería imperdonable faltar a tal privilegiado encuentro. Claude Lelouch por fi n llega, solo, a paso tranquilo.

 

La cadena que impide el acceso de los automóviles a la plaza de la basílica permanecía abierta, como aparecía en su mítico celuloide de 1976, y eso fue un golpe de suerte. En las escalinatas, los fiesteros vaciaban sus últimas botellas. El Sol ascendía y concedía a la ciudad el toque romántico de la última secuencia de C’était un rendez-vous, una pequeña joya cinematográfica del mundo del automóvil creada por Claude Lelouch y que cuenta el periplo de un tipo que apresurado, acude a una cita con su amada, al otro lado de París. En el corto, el poderoso rugido mecánico del motor V-12 de un Ferrari 275GTB rompe el silencio de la noche parisina, acelerando y cambiando de marchas, en una alocada carrera por las estrechas y resbaladizas calles adoquinadas, dispersando palomas y peatones. Un viaje acelerado y angustioso de alta adrenalina con destino final la basílica del Sagrado Corazón, donde el intrépido conductor llega a su cita, puntual.

Claude Lelouch nos ha citado en lo alto de Montmarte, bien temprano, para evocar el rodaje de ocho minutos y la carrera fulgurante de esta obra maestra. A penas llega, Lelouch no tarda en tomar la derecha al asunto: “¿Qué más podría contaros sobre el film?”

 

 

Tenemos muchísimas preguntas….
Daros prisa entonces pues por desgracia no dispongo de toda la mañana.

 

El cortometraje, ¿fue una idea madurada o más bien improvisada?
La historia sobre su creación es muy simple. Acabábamos de rodar Si c’était a refaire y nos sobró un gran rollo de película de 300 metros. No quería devolverlo y decidí usar los escasos 10 minutos que sobraron para producir algo. Entonces tuve la idea….

 

El argumento no era ni el coche, ni la velocidad, ¿no es así?
No, el argumento era simplemente contar el encuentro de una pareja. El hombre, tiene cita en Montmarte por la mañana, muy temprano. En su trayecto, que atraviesa todo París, acelera y conduce velozmente para llegar a su cita, infringiendo todas las reglas de circulación y seguridad. Tras ocho minutos de recorrido, consigue llegar a su cita. Ella aparece cronometrada, subiendo las escalinatas del Sagrado Corazón y ya en la plaza, se besan, justo donde ahora nos encontramos.

 

 

911 2.4 T

Hoy hemos intentado tomar el mismo recorrido que el protagonista del film, entre la Porte Dauphine y Montmarte, con este Porsche de 1972, pero nos ha resultado imposible con todos los semáforos, contra-sentidos,…
Lo hicimos realmente en 8 minutos. Un “plan-secuencia” como se dice en nuestra jerga. En ningún momento la cámara se detiene, es decir que se graba de una sola tirada, también la escena final. Disponíamos de poco material y teníamos una única oportunidad para realizarlo. Nos sobraron no más de 15 segundos de cinta.

 

 

Recorrido total de 10,6km:

Bulevar periférico (salida Puerta Dauphine) · Avenida Foch · Plaza Charles-de-Gaulle · Avenida des Champs Elysées · Plaza de la Concorde · Muelle des Tuileries · Plaza du Carrousel · Calle de Rohan · Avenida de l’Opéra · Plaza de l’Opéra · Calle Halévy · Calle de la Chausée d’Antin · Plaza d’Estienne d’Orves · Calle Blanche · Calle Pigalle · Plaza Pigalle · Bulevar de Clichy · Calle Lepic cortada, desvío por Calle Caulaincourt · Avenida Junot · Plaza Marcel Aymé · Calle Norvins · Plaza del Tertre · Calle Sainte Eleuthère · Calle Azais · Plaza Parvis du Sacré Cœur.

 

Velocidad media de 80km/h.

Tiempo: 8 minutos y 7 segundos.

 

 

Existen muchas anécdotas entorno a este corto: la avería del walkie-talkie de su asistente Élie Chouraui, el misterio que rodea la figura del piloto,…
Sí, la anécdota del walkie-talkie de Élie es verídica. Debía vigilar y darme paso bajo las arcadas del Louvre, que posteriormente atravesaría, en caso de que el semáforo virara al rojo. Casualmente, su walkie-talkie se estropeó y se cortó toda comunicación. Por suerte, el coche llegó bajo las arcadas con el semáforo en verde. También tuvimos que cambiar e improvisar parte del recorrido. La Calle Lepic estaba cortada y tuvimos que desviar la trayectoria, tomando la izquierda hasta la plaza de Clichy, y subiendo posteriormente por el cementerio. Todo salió bien y con la precisión de un relojero. No hay ningún truco o efecto especial. La duración de la película es realmente la del trayecto que realizamos.

Paris en Porsche 911

Al llegar a la calle Lepic y ver que estaba cortada. giramos a la derecha hacia la calle Colaincourtr, antes de girar de nuevo a la derecha en dirección del cementerio.

Porsche 911 en Paris

Pasamos bajo las arcadas del Louvre. Élie Chouraqui no estuvo aquí esta vez para vigilar pero por suerte, los walki-talkies funcionaron.

Porsche 2.4 T

2.4 T

Porsche 2.4 T

Montamos un total de 4 cámaras sobre el coche, en su interior,… asegurándonos de la perfecta fijación de las ventosas, a prueba de los adoquines de la avenida Foch.

 

¿Y el piloto? Se ha barajado el nombre de distintas personalidades, incluso el del piloto francés Jacques Laffite…
No, no,…el piloto fui yo mismo, os lo confirmo. Tenía por entonces un Mercedes 450 SEL 6.9 (286cv). Lo escogimos por su velocidad y su potencia, cierto, pero sobre todo por su suspensión, muy suave, que absorbía las inevitables vibraciones de los adoquines. Éramos tres a bordo, y los dos técnicos que me acompañaban iban fuertemente sujetos. Posteriormente, realicé el mismo recorrido con un Ferrari. Grabamos el sonido del V12 del Ferrari 275 GTB recorriendo por segunda vez el trayecto, esta vez sí, con los cambios de marcha, frenadas, etc… que correspondían en el momento oportuno.

 

¿Quién es la chica del encuentro que aparece en la última secuencia?
Mi compañera en aquella época, Gunilla Friden, una modelo sueca que introduje en el 7º arte por primera vez.

 

 

Claude Lelouch

– “Disponíamos de una única oportunidad para el éxito o el fracaso del proyecto.”

¿Se imaginaba que un film tan corto obtendría el éxito que consiguió?
Parece ser que C’était un rendez-vous es el corto, o uno de los cortos más vistos en el mundo. En China por ejemplo, me cuestionan mucho más por él que por Un homme et une femme (Un hombre y una Mujer, Claude Lelouch, 1966). En Estados Unidos, cuando se estrenó el corto en 1976, la prensa gastó mucha tinta y me trataron de todos los nombres por haber realizado y filmado algo que no se debe.

 

¿Y en su Francia natal?
Me costó el permiso de conducir, aunque sólo fuera durante cinco minutos. El agente que me detuvo me restituyó el permiso casi de inmediato, por sus hijos, por entonces grandes fans de mi trabajo.

 

Desde el muelle del río Sena, pasamos a toda velocidad frente a la estación de Orsay, ahora Museo, bañada por la luz matinal, tal y como soñó su arquitecto, Victor Laloux.

 

Trafico fuido a primera hora en la Avenida de l’Opéra.

 

El corto se ha convertido hoy en día en un mito planetario,… algo totalmente singular…
Es el film del que me siento más orgulloso. Es precioso y único a la vez, pero también es la película por la que a veces he llegado a sentir vergüenza, por su incorrección. Me invade una extraña sensación cada vez que lo miro o pienso en él.

 

¿Le ha acompañado de modo alguno el éxito comercial?
No, es una película de todo el mundo. Me gustaría que continuara su carrera “viral” como se dice hoy en día. Que su historia continuara a pesar de las versiones con banda sonora u otros añadidos.

 

¿Rodaría de nuevo el corto?
Sí, quizás, pero con cámara 360º y los medios técnicos actuales.

 

De muchos es conocido su amor por el mundo del automóvil, ¿sigue siendo así?
Por supuesto. Ford me ha ofrecido recientemente un Mustang, en homenaje a la película Un homme et une femme, de 1966. Es la versión V8 de 500cv, es estupendo… y con el ruido de su motor parece enseguida que estemos circulando a 300Km/h.

 

¿Y Porsche?
He conducido muchos coches deportivos y por supuesto, también Porsche. He tenido cuatro. Su Porsche, ¿de qué año es?

 

De 1972, es un modelo 2.4T con carburador.
Entonces, ¡seguro que he tenido uno! – Lelouch, entra y se instala al volante. – Sin duda el mismo,… es curioso. Todo es funcional, siempre. Nunca envejecen,…. Me comentasteis que queríais hacer el remake de una escena, ¿es así?

 

Si, la escena final en la que el coche llega a la plaza de la basílica, el conductor baja, y usted aparece subiendo los escalones.
OK, vamos allá…

 

París bajo nuestros pies empieza a despertar. Los fiesteros han desaparecido ya y el ambiente amanece despejado. Bajo del coche y Claude Lelouch aparece subiendo hacia la plaza.

The end.

911 2.4 T

 

Claude Lelouch se fue tal cual llegó, a pie, solo, con discreción.

Todo nuestro agradecimiento a Claude Lelouch por su disponibilidad y amabilidad.

 

Texto: Pascal Dro
Fotos: Philippe Boutié

 

 

Porsche Claude Lelouch

Lee el artículo completo en la revista

nº 74 de 9ONCE Plus

Aqui te dejamos el trepidante corto de Lelouch que seguro te tendrá pegado a la pantalla durante 8 minutos…

 

 

Suscripción 9ONCE Plus