El primer bimestral del mundo Porsche en español

Los frenos, un punto fuerte de Porsche

Frenos

Desde que en 1962 aparecieron los frenos de disco, la marca no ha cesado de trabajar hasta convertirse en referencia mundial en términos de frenado

¡ No todo es potencia en el mundo de los deportivos!

Porsche lo demostró desde sus inicios. El peso es la clave en los deportivos y ese fue el factor para que Porsche se ganara el respeto en el mundo de la competición. En sus primeras apariciones en competición, sus modelos no destacaban por su potencia. Sus rivales americanos o ingleses eran mucho más potentes. La clave estaba en el peso. La ligereza de sus vehículos permitía accionar los frenos más tarde y trazar más rápidamente las curvas. Todo lo que perdían en aceleración y velocidad punta en rectas, lo recuperaban en curvas.

Independientemente del peso, sus vehículos debían ofrecer una muy buena frenada, algo que la marca también ha sabido trabajar muy bien desde que en 1962 aparecieron los frenos de disco en sus vehículos. Desde entonces, la marca ha evolucionado y trabajado con varios materiales, y le ha permitido ser referencia mundial en términos de frenado.

frenos-ventilados-y-perforados-para-el-911-Carrera-RS-3L

Los inicios del freno de disco

En 1962 Porsche implementó los discos de frenos anulares en su modelo más alto de gama de la época, el 356 B Carrera 2. Las pinzas de freno cogían los discos desde el interior, permitiendo usar discos de mayor diámetro. Tiempo más tarde, con la llegada de los 356 C, los frenos de disco llegaron al resto de la gama.

frenos-con-ABS

En 1964 llegó el 911, igualmente equipado con discos de frenos, pero fue en 1966 cuando Porsche volviera a presentar una evolución de los frenos con el modelo 911 S. Hablamos de los discos de freno ventilados internamente, tanto para el eje delantero como para el trasero. Gracias a la cámara de aire de éstos, el calor generado en la frenada se disipaba más fácilmente, ofreciendo un mayor rendimiento en la frenada.

La siguiente evolución llegaría a mediados de los 70, con la adaptación de los frenos de disco perforados en el 911 Carrera 3.0. Los agujeros que presentaba ayudaban a expulsar los residuos generados durante la frenada, mejorando claramente la refrigeración y la respuesta, especialmente por tiempo lluvioso.

En 1977, y gracias a la experiencia de Porsche en competición, llegaron los frenos de disco con pinzas de 4 pistones. El modelo escogido para estrenarlos fue el 911 Turbo 3.3, el modelo que sustituyó a la versión Turbo 3.0. Gracias a ellos se conseguía una frenada muy contundente, heredada del 917, capaz de frenar los embates del primer 911 con motor turboalimentado.

La posterior década de 1980 estuvo marcada por la llegada de los frenos ABS, aunque estos llegaron en un principio sólo para modelos de gama alta como en el caso del 928 S, que a partir de 1983 para los modelos 1984, incorporó este gran elemento de seguridad como equipo opcional.

Los frenos del siglo XXI

Frenos-PSCB-de-ultima-generaciónYa en la década de los 90, el recién llegado Boxster, incorporó en 1996 los frenos de disco con pinzas monobloque de aluminio, haciendo que se mejorara sustancialmente la refrigeración. En 1998 con la llegada del 996 , el 911 de 5a generación, éste también adaptó este tipo de frenos. Poco más tarde, también en la generación 996 y más concretamente en los modelos Turbo y GT2 del 2001, se ofrecieron los frenos cerámicos PCCB (Porsche Ceramic Composite Brake). Gracias a su ahorro de peso de un 50% frente a los frenos convencionales, se reducía la masa no suspendida, lo que implicaba una clara mejora en el rendimiento de la suspensión y en el confort, a la par que una mayor resistencia al uso continuado, algo muy útil en circuito.

Más recientemente, en el 2015, el Porsche Cayenne Turbo S estrenó unos frenos de disco cerámicos con pinzas de 10 pistones. Estas grandísimas pinzas, mordían unos discos de 420mm que aseguraban la frenada óptima de un vehículo de más de 2 toneladas de peso.
En el 2018 se presentaron los Porsche Surface Coated Brake (PSCB) en la gama Cayenne. Estos discos tienen una superficie de carburo de wolframio, un material que justo por debajo del diamante, es de los más duros que existen. El resultado es una frenada tan efectiva como con frenos cerámicos, estables en cuanto a temperaturas de trabajo, y que con menor coste, se desgasta mucho menos que un freno convencional, no se oxidan y no producen prácticamente polvo de frenado.

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Así para Porsche, y para nuestra seguridad, no sólo el ejercicio de 0 a 100km/h es importante, también lo es el de 100 a 0 km/h.

¡ Todo un acierto!